¿En que consiste la macrobiótica? La alimentación que te devuelve la salud perdida.

Vida longeva, esta es la definición que George Ohsawa da a esta forma de alimentar nuestro cuerpo.

La macrobiótica cree que han de tenerse en cuenta los diversos aspectos de la vida para determinar un estilo perfecto para comer.

El clima, trabajo, situación geográfica y el estado de salud de cada individuo. Vida longeva pero además una vida plena y feliz, esto es una alimentación macrobiótica.

Soy seguidora de esta forma de nutrir nuestro organismo desde hace un tiempo y ¿sabes que he notado desde que me alimento así?

Una sensación de vida plena, noto como sana mi organismo desde dentro, sobre todo el intestino, desde pequeña siempre he sufrido colon irritable.

Esta sensación de sanación interior es la consecuencia de los efectos de seguir una dieta macrobiótica, haber limitado los productos cárnicos( en mi caso los he podido eliminar) comer cereales integrales y legumbres, que ejercen una acción calmante sobre el sistema nervioso, sobre todo por la vitamina B que nos aportan. En nuestro organismo se instala una calma difícil de explicar, podemos concentrarnos más fácilmente.

Al eliminar alimentos expansivos como azúcar, exceso de frutas, zumos y ensaladas nos sentimos mejor, sobre todo a nivel intestinal.

Cuando una persona nota inflamación en sus intestinos se encuentra mal, inquieta, come más y por consiguiente empeoran los síntomas del intestino irritable:

  • Gases intestinales
  • Diarrea/ estreñimiento
  • Mal humor
  • Dolor de cabeza/ migraña
  • Aumento de peso

Muchas personas que siguen una alimentación macrobiótica refieren una remisión o desaparición de enfermedades como fibromialgia, fatiga crónica, colon irritable, migraña, artrosis y osteoporosis, lupus, cáncer……

Tener los intestinos sanos nos ayuda a prevenir y tratar enfermedades como las anteriormente citadas.

Pero no todos podemos seguir una dieta estricta macrobiótica.

Hay algunas personas que enferman con una dieta macrobiótica.

Son las personas cuyo grupo sanguíneo es O.

Se que muchos de vosotros pensareis que esto no es verdad.

Por mis años de experiencia tratando personas de diferentes grupos sanguíneos he podido comprobar personalmente que por más que se empeñe en ser vegetariano o en seguir una dieta macrobiótica el individuo del grupo sanguíneo O no lo puede conseguir.

Conozco casos de personas convencidas de seguir esta forma de nutrir el organismo que después de meses de intentar seguir una dieta macrobiótica han tenido que claudicar y empezar a incluir en su dieta carne blanca por lo menos 2/3 veces por semana, tampoco en mucho.

Por lo demás pueden seguir las demás pautas sin problemas.

¿Porqué ocurre esto?

El grupo sanguíneo O es cazador / recolector y su alimentación primitiva estaba basada en la caza y algo ha quedado de aquellos antepasados.

Necesita para sentirse bien y en plenas facultades ingerir algo de carne.

También hay personas que no metabolizan bien la proteína vegetal de los cereales y legumbres, estas personas deben buscar la causa y encontrar los cereales y legumbres que mejor se adapten a su metabolismo.

En mi terapia he ido un poco más allá. He unido varios conceptos para crear una alimentación macrobiótica pero además una alimentación macrobiótica sin gluten, más sencilla de entender y seguir, sin grandes complicaciones ni un gran gasto económico. A esto unimos la dieta mediterránea tan sana.

Incluyo en la dieta cereales y harinas sin gluten excluyendo los cereales que lo contienen.

¿Qué cereales podemos incluir en la dieta que sean sanos y no tengan gluten?

  •  Mijo
  • Soja
  • Amaranto
  • Quinoa
  • Arroz
  • Maíz, aunque este último con precaución.

 A estos cereales le añadimos legumbres y tenemos la mejor proteína vegetal que podemos encontrar y mucho más saludable.

  • Leches vegetales de los cereales antes nombrados.
  • Pescado dos a tres veces por semana.
  • Algas en nuestras comidas.
  • Huevo uno cada semana.
  • Podemos preparar pan de arroz en casa, más natural y sobre todo muy económico.

Muchas personas de forma inconsciente están siguiendo una dieta macrobiótica poniendo en práctica estos conceptos de alimentación por el simple motivo de querer cambiar su estado tanto físico como emocional.

Seguir una dieta macrobiótica nos hace sentir paz interior, esta paz podemos aplicarla en nuestro día a día. Si el mundo llevara una dieta más sana seguramente habrían menos guerras y se podría vivir mejor.

La dieta macrobiótica nos ofrece la posibilidad de sentir un equilibrio interior y notar como el propio organismo sana por si mismo.

En estos momentos de crisis, recortes en todos los ámbitos incluido el gasto en sanidad, con una alimentación adecuada se podrían prevenir, tratar y curar muchas enfermedades eliminando los costosos tratamientos farmacéuticos que en muchos casos tan poco efectivos son.

Podemos curar muchas enfermedades solo cambiando nuestra alimentación “intoxicante actual” por una alimentación sanadora que limpie los intestinos, riñones e hígado.

Esto lo podemos encontrar en una dieta macrobiótica.

Las dietas que propongo en mis libros son sanas y pueden ayudarte a prevenir, tratar y curar esas enfermedades que poco a poco están asolando el planeta.

A continuación vamos a aclarar tus dudas sobre las siguientes cuestiones:

  • La dieta macrobiótica no produce anemia. Hay alimentos que te aportan más y mejor hierro que la carne, sobre todo hierro asimilable por el organismo. Por ejemplo el alga espirulina. Incluyendo esta alga en tu dieta no debes tener ninguna carencia de hierro
  • La dieta macrobiótica no nos descalcifica, al contrario al sustituir de la dieta los alimentos que lo eliminan del organismo ya no debemos preocuparnos del mismo. Los alimentos excretores de calcio son entre otros los lácteos y el azúcar. Si incluimos en la dieta cereales integrales, verduras y algas no debemos tener ninguna carencia de este mineral.
  • La dieta macrobiótica no deja al organismo desnutrido ni deshidratado, se incluyen en la dieta líquidos calientes como té de tres años y sopas, aparte de beber agua siempre que el cuerpo lo pida.
  • La dieta macrobiótica no nos debe limitar la salida con amigos y familiares. No debe suponer una carga en este sentido. La dieta es muy fácil de seguir en cualquier restaurante.

Un plato de arroz con verduras esta en la carta o menú de cualquier restaurante.

Un plato de pescado con verduras lo mismo.

No debemos llevar al extremo ni esta ni otra forma de nutrirnos, los extremos son malos para todo.

Queremos llevar una vida sana y feliz y una alimentación macrobiótica sin ser llevada al extremo puede aportarnos esta felicidad.