Cuando empiezas un tratamiento ¿eres capaz de seguirlo durante al menos 1 mes?

POSTED BY Maribel Ortells Badenes | Feb, 10, 2021 |

¿Eres de esas personas que lo quieren todo ya?

Cuando empiezas un tratamiento ¿eres capaz de seguirlo durante al menos 1 mes? Hay personas que empiezan ese cambio tan importante con muchas ganas, pero a los pocos días se sienten desanimados, piensan que no funciona y vuelven a la rutina o desesperación buscando nuevo enfoque a su problema.

Si quieres mejorar tu salud debes empezar por cambiar esos hábitos que han llevado a tu organismo a sentirse enfermo, pero el tiempo siempre corre en tu contra y quieres cerrar los ojos y creer que al abrirlos habrá desaparecido el dolor y eso es casi imposible.

He tenido casos increíbles de pacientes que en pocas semanas han conseguido controlar ese síntoma que lo atormentaba, pero son casos muy especiales que su problema era una intolerancia alimentaria, al descubrir el alimento problemático el síntoma desaparecía. Incluso el caso de una persona con fibromialgia que uno de sus síntomas era una migraña terrible, había probado todas las terapias y no conseguía pararlas. Por suerte pudimos descubrir dos cosas, su intolerancia alimentaria y la cándida que le repercutía y provocaba los dolores. La migraña desapareció en una semana, la fibromialgia estamos en ello.

Otra paciente importante en mi vida desde hace 5 años y que vive lejos en EEUU, va evolucionando poco a poco, consiguiendo relacionar su salud con la alimentación, salud emocional y aprendiendo a escuchar su cuerpo y lo qué le pide. Contacta conmigo cuando me necesita y juntas hemos hecho un viaje muy largo, me siento feliz cuando me comenta que se siente mejor, que su vida va teniendo sentido y puede disfrutar de su vida otra vez.

No te pierdas nuestros libros de autoayuda, de venta en Amazon castellano /english edition

Necesitas tiempo, paciencia y sobre todo creer en lo que haces

Hace ahora justo un año, en febrero de 2020 empecé a notar dolor en el talón izquierdo, lo primero que pensé fue en sustituir las zapatillas por otras nuevas. Pero el dolor seguía ahí. Lo peor era que yo sabía porqué notaba ese dolor, otra vez el espolón calcáreo que tanto sufrimiento me hizo pasar 12 años antes.

Pero lo peor aún no había empezado

Con el paso de las semanas, creo que cuatro, el dolor era más intenso y lo curioso era que notaba dolor en ambos pies y ya no solo en el talón, se extendía por toda la planta y no sabía qué hacer. Pero en ese momento llegó el confinamiento y con él la imposibilidad de ir al médico. Acostumbrada a caminar todos los días una hora como mínimo y con el estrés del covid, mi cuerpo me pedía hacer deporte y al no poder salir de casa empecé a caminar en la cinta durante 30 minutos cada día.

Los dolores empeoraban por momentos hasta llegar un punto que tuve que dejar de caminar y centrarme solo en mi trabajo, por suerte seguíamos trabajando, pero yo acababa el día rota por tanto dolor y sin saber ni poder hacer nada.

Con la llegada de mayo pude por fin visitar al médico, una radiografía me dio la noticia, un espolón me estaba provocando el dolor, pero además tenía fascitis plantar en ambos pies y eso agravaba el dolor. Mi pregunta era ¿Por qué tengo fascitis y espolón?

Era finales de mayo, habían pasado casi cuatro meses desde el inicio de los primeros síntomas. Desde ese momento no perdí el tiempo, lo primero fue ondas de choque en un centro de fisioterapia, además algún masaje en el pie más afectado. No solucionamos nada después de tres sesiones y lo peor era no entender por qué tenía el espolón y la fascitis plantar. Hasta ese momento nadie me había dado una explicación que me pudiera ayudar a mejorar el dolor.

Cambié de especialista, un osteópata que me hizo ver las estrellas con el masaje de pies, pero que me explicó porque me dolían tanto los pies, era un comienzo.

Pide cita en nuestra consulta on-line y empieza a recuperar tu salud

Entender el problema te hace ver la solución

Para mejorar la fascitis plantar debía empezar por aportar más riego sanguíneo a mis pies, masajes, suplementos y plantillas.

Otro naturista me aportó otras claves para avanzar, suplementos, baños de agua caliente y sal.

El podólogo propuso unas plantillas que debían conseguir que la fascitis fuera mejorando.

Otra vez vuelta a las ondas de choque, el espolón seguía doliendo mucho, en total he hecho nueve sesiones de ondas de choque, en estos momentos que escribo esto no puedo seguir con el tratamiento hospitalario porque han cerrado las consultas.

Estamos en febrero de 2021, ha pasado un año desde el inicio de mis primeros síntomas. He adaptado mi vida a las muchas circunstancias de este año 2020, he cambiado mi dieta para conseguir ir desinflamando mi cuerpo.

La fascitis plantar casi es historia, apenas noto dolor, estoy contenta. El espolón sigue estando ahí, y si abuso y camino demasiado me duele, pero estoy contenta.

He aprendido este año muchas cosas, ha tener paciencia, saber que no siempre puedo tener el control de todo, de mi salud, mi vida. Pero he entendido la desesperación que siente un enfermo cuando empieza un tratamiento para superar, controlar o incluso curar una enfermedad y ve pasar los días esperando resultados que tardan en llegar.

Mi consejo siempre es el mismo

Cuando empiezo con un paciente un cambio de dieta para perder peso, controlar los dolores de la fibromialgia, migraña, artrosis, mejorar un colon irritable o curar el aparato digestivo siempre le digo que juntos haremos el viaje que le llevará a mejorar y controlar esa enfermedad que no le deja disfrutar de la vida, pero no sabemos cuánto tiempo puede durar dicho viaje por eso debe tener paciencia y no esperar que en dos semanas pase todo. Descubrir qué alimentos le provocan la inflamación, la migraña, el colon irritable, los gases, gastritis, es prioritario, pero para ello necesitamos tiempo para investigar y ese tiempo es el que desmorona al afectado, que ya no le queda paciencia para aguantar.

Yo he pasado un largo año buscando la mejor solución, he desesperado igual que tú, pero tenía fe y esperanza de volver a poder caminar sin dolor, lo he conseguido, he buscado y utilizado las herramientas que iban apareciendo en mi camino, tú también lo puedes conseguir.

Si necesitas mejorar tu salud, pide cita en mi consulta de nutrición online, sin desplazarte de casa por video conferencia, juntos haremos el camino a tu recuperación.

 

No te pìerdas nuestro grupo en Facebook


 

 

 

 

 

 

 

TAGS :

Deja un comentario