¿Fatiga crónica o fibromialgia? Cómo mejorar los síntomas

POSTED BY Maribel Ortells Badenes | Nov, 23, 2016 |
Reconocer la fibromialgia

Han pasado muchos años desde que pude oír por primera vez las palabras fibromialgia y fatiga crónica.

Era una afectada, la diputada Manuela de Madre, la que nos explicaba cómo era su vida con ambas enfermedades y la verdad es que me quedé horrorizada. Sufrir tanto dolor, no tener solución y además no tener la comprensión de tu familia, amigos y médico. ¿Hay algo peor que el ser tratada de hipocondríaca, vaga o que quieres llamar la atención de tu familia?

Lo que menos podía esperar yo era que a mi hija Marta, de 10 años, le serían  diagnosticadas estas enfermedades meses después.

Por fin tenía nombre su dolencia. Habíamos pasado muchos años de especialista en especialista sin tener respuesta y por fin esos dolores tenían nombre: Fibromialgia y fatiga crónica en un grado muy severo. Pero claro, habiendo escuchado meses antes la experiencia tan terrible de esa paciente el diagnóstico nos cayó encima como una losa.

Pero mi formación sanitaria me llevó a investigar sobre la importancia de la nutrición en el posible tratamiento de estas enfermedades y poco a poco fuimos cambiando la dieta de mi hija. La adaptamos a sus necesidades, incluimos suplementos y en pocos meses la salud de Marta empezó a mejorar. Este hecho sucedió para sorpresa de todos, incluido el médico reumatólogo que intentaba atenderla sin ninguna mejoría, pues los fármacos solamente habían empeorado su estado.

Estos trastornos son muy reales pero muy poco comprendidos. Al menos, por fin podemos hablar de estas enfermedades. Un enfoque más holístico y personalizado ayuda a los que los sufren a mejorar su calidad de vida.

Diferencias entre fatiga crónica y fibromialgia

Para poder tratar estas enfermedades, primero debemos entender y saber diferenciar una de la otra. Aunque comparten síntomas, no todas las personas sufren las dos enfermedades.

Los síntomas de la fatiga crónica suelen ser:

  • Dolor crónico articular.
  • Rigidez en las piernas y pies.
  • Cansancio extremo.
  • Fiebre, poca pero a diario.
  • Se ven afectadas la memoria, el habla y la concentración.

 

La fibromialgia conlleva el padecimiento de varios tipos de dolores

 

La fibromialgia se diagnostica por unos puntos específicos en el cuerpo, problemas intestinales, digestivos, dolor muscular.

En mi experiencia puedo asegurar que ambas enfermedades se pueden diagnosticar revisando la salud del paciente. Es necesario conocer su vida y viendo los trastornos digestivos, intestinales. En mi consulta revisamos juntos su vida y vemos cómo ha ido apareciendo la enfermedad, muchas veces el cliente se sorprende al ver su evolución.

Pero sobre todo debemos revisar si realmente sufre fibromialgia, fatiga crónica o cándidas. Estas últimas son las responsables del inicio de muchas enfermedades y “dormir” esas cándidas es clave para empezar la recuperación del paciente.

Para que lo entiendas mejor: cuando sufres brotes de dolor, revisa cómo ha sido tu dieta las últimas semanas. Revisa si has cometido excesos, si has estado de vacaciones, Navidades, muchas fiestas y cumpleaños…

Debemos revisar si puedes sufrir una mala absorción de la fructosa y eso te inflama a nivel intestinal, provocando dolor, gases, dolor de cabeza, frío, malestar general.

Revisar la tiroides también es muy importante. Esta glándula puede funcionar muy lentamente y provocar algunos de los síntomas, fatiga, estreñimiento, frío…

La supuesta depresión cuando tenemos fibromialgia

Cuando una persona es diagnosticada de fibromialgia lo primero que recibe es un listado de supuestos fármacos que van a mitigar esos síntomas. Uno de ellos es un antidepresivo, pues según el especialista, el enfermo llega a la fibromialgia a consecuencia de una depresión. NADA MÁS LEJOS DE LA REALIDAD.

El enfermo de fibromialgia no sufre depresión y después llegan los dolorosos síntomas, la depresión llega como consecuencia de tanto dolor, impotencia e incomprensión.

Imaginemos una persona que se levanta o intenta levantarse todos los días de la cama y nota mucho dolor en los pies, hombros, espalda, manos, rodillas. Tiene dolor de cabeza constante, malestar abdominal, dolor al ir al baño, colon irritable, problemas digestivos… Con todos estos problemas, ¿quién no sufriría depresión?

El problema con los fármacos es que empeoran la situación del afectado, pues unos ensucian los filtros, otros le dan sueño y letargo y otros le inflaman los intestinos.

Una dieta sana conlleva éxitos en el tratamiento de la fibromialgia

La dieta que ayuda a tu organismo

No podemos generalizar, cada afectado es diferente, pero sí que hay unas pautas a seguir:

  • Necesitas minerales:

Potasio, silicio, selenio, zinc, magnesio son esenciales en estas patologías para recuperar los tejidos, los músculos y ayudar a la fatiga crónica.

  • Grasas de calidad:

Elige aceites vegetales de primera presión, oliva sésamo, coco no hidrogenado, lino o cáñamo.

  • Antioxidantes:

Debes procurar que tu dieta sea rica en vitaminas, A, E y C. Esta última puede afectar al enfermo y no dejarle dormir por la noche. Muchos de estos enfermos no pueden dormir. Mejor incluir ascorbato de calcio. El cacao puro también es saludable.

  • Sin gluten ni lácteos mejor:

Evita el trigo, la avena, el centeno, la espelta y otros cereales que contienen gluten y los alimentos que se preparan con ellos. Mejor introduce cereales sin gluten, arroz integral, mijo, teff, amaranto, quinoa, sorgo, trigo sarraceno. En cuanto a las leches y derivados, mejor leches vegetales de arroz, almendras, coco….

  • No abuses de:
  • La soja y sus derivados.
  • Los alimentos ricos en oxalatos (espinacas, acelgas, remolacha).
  • Las solanáceas (patatas, pimientos, tomates, berenjenas).
  • La sal, el azúcar, el alcohol, las grasas hidrogenadas y las carnes.

Ten siempre presente que los analgésicos y otros medicamentos no curan estas enfermedades.

El cuerpo tiene una poderosa capacidad de autosanación, pero debemos ayudarle dándole las herramientas necesarias.

Recuerda que no es lo mismo comer que nutrirse, debemos perseguir un estilo de vida consciente, sencillo y saludable.

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