Fibromialgia en niños

POSTED BY Maribel Ortells Badenes | Dic, 07, 2016 |
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Cuando Marta fue por fin diagnosticada empezó nuestra gran aventura. No es nada fácil aprender de cero pero, ¿quién no empieza a estudiar por ayudar a un hijo? Los niños y su bienestar son una fuerza motivadora irresistible.

Lo más importante para mí fue encontrar el libro de los grupos sanguíneos. Qué sorpresa leer que este doctor americano aplicaba una terapia nutricional a sus pacientes de fibromialgia y que en solo unas semanas los resultados aparecían a la vista.

Al principio no crees en sus palabras pero no teníamos nada más ¡y Marta estaba cada día más enferma!

Los niños también pueden padecer fibromialgia desde muy jóvenesRecuerdo coger el coche y llevar a toda mi familia a la clínica para saber el grupo sanguíneo de cada uno. Llovía a cantaros ese día pero todo nos daba igual, lo más importante era Marta.

No es nada fácil elegir un menú que se adapte a toda la familia. Cada uno somos de un grupo sanguíneo diferente, pero lo conseguimos y empezamos la terapia.

Los primeros días no fue nada bien, Marta tenia más dolores y estábamos bastante asustados. Pero en la tienda naturista nos apoyaron y enseñaron que esos síntomas eran normales. Es más, era muy importante que el estado de la niña fuera ese, señal que su organismo notaba los cambios de alimentación y estos eran adecuados.

Pasados unos días Marta empezó a notar cambios. El dolor de cabeza bajó en intensidad y pudo descansar un poco mejor.

No sería hasta pasados 15 días cuando apareció el primer cambio. ¡¡Esa noche pudo dormir casi de un tirón!! Ni ella misma se lo podía creer, hacía años que esto no pasaba.

No creas que todo era bonito, no. El cambio de alimentación no era fácil para nadie y menos si tienes 11 años.

Pero tras días de lloros llegaron días mejores sobre todo cuando por fin pudo volver al colegio. Para ella era muy importante volver a la normalidad de los demás niños.

Yo la acompañaba para animarla y llevarle la mochila. Su espalda no la podía soportar pero aun así pudo ir a clase Finalmente ese curso conseguimos pasarlo pese a los grandes problemas de salud.

Poco a poco los síntomas de la enfermedad eran más llevaderos y cuando llegó septiembre pudo ir a clase como cualquier niño de su edad. Es cierto que se cansaba más pronto. No podía seguir la clase de gimnasia como los demás pero ella se esforzaba mucho por conseguirlo.

El nivel de dolor había bajado mucho. Las contracturas de la espalda apenas se notaban y los dolores en las piernas y resto del cuerpo casi habían desaparecido.

Un año después Marta llevaba una vida muy activa y sin apenas dolor. No tomaba ningún fármaco y los estudios le iban muy bien.

La fibromialgia en niños no es muy normal, o eso creemos

Hay muchos niños con problemas de adaptación escolar que suelen decir a sus madres que no tienen ganas de ir al colegio por que están muy cansados o porque les duelen los pies o la cabeza y los padres piensan que lo que realmente tienen es “vaguitis”.

Estos niños probablemente sufren verdaderamente esos síntomas que los padres tachan de excusa para no ir al colegio o hacer los deberes.

Un día un pediatra me dijo que los niños no tienen manías.

Marta con solo dos años aparecía todos los días al salir del parvulario con los ojos sucios de tanto tocarlos. Al principio pensé que era eso, una manía. Pero con el paso de los días y su explicación de por qué se tocaba los ojos, lleguéa la conclusión de que allí había algo más que una simple manía.

El pediatra confirmó mis sospechas, Marta sufría una enfermedad llamada Síndrome de Sjögren ,

El Síndrome de Sjögren (SS)

Esta enfermedad consiste en una afección inflamatoria crónica secundaria a una alteración del sistema inmunológico. Si bien se trata de un desorden sistémico (de todo el organismo), las glándulas de secreción externa (sobre todo lagrimales, salivares, nasales) y las articulaciones y músculos se afectan con predilección. La inflamación (y consecuente destrucción) de estas estructuras se traduce clínicamente en síntomas derivados del déficit secretorio (sequedad de los tejidos). Marta se tocaba los ojos para ponerse saliva porque se secaban y le dolían.

Con este ejemplo quiero llamar la atención sobre los casos de niños tratados como “quejicas”. Debemos pedir a los padres y tutores que escuchen con atención al niño. Una vez escuchado toca decidir si vale la pena una visita al pediatra para salir de dudas.

Muchos de mis pacientes de fibromialgia relatan cómo de muy pequeñitos ya notaban esos síntomas como cansancio, dolor en los pies o migrañas. No es que no quisieran salir a jugar. No eran niños con problemas de comunicación con otros niños. Eran niños intoxicados, con dolores a veces bastante agudos pero que por ser niños no parecía probable que les pudieran afectar.

Estos niños pueden ser los fibromiálgicos del futuro. Con una alimentación adecuada podemos prevenir estas enfermedades.

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