SOBRE MI

MARIBEL ORTELLS

Mi interés por la Fibromialgia se forjó hace más de 20 años, debido a las situaciones que se presentaban   dentro de mi propia familia: Con tan sólo cinco años, comenzamos a ver los problemas de dolor que sufría mi hija Marta.

Marta siempre había sido una niña despierta y muy viva, a quien le gustaba salir a jugar con sus amigos, correr y saltar como a todos los niños. Pero al llegar a casa, comenzaba a quejarse de dolor en sus pies… Nos sonaba raro, considerábamos que era fruto de los juegos o el ejercicio, pero el hecho de que el síntoma persistiera por varias semanas nos hizo llevarla al traumatólogo.

Seguimos las indicaciones de realizarle unas radiografías, y con ello el médico pudo concretar que la niña tenía los talones muy frágiles debido a una descalcificación. La solución que nos dieron en ese momento fue que tomara un antiinflamatorio, un analgésico, y que utilizara unas plantillas de gel para que, al pisar el suelo, quedara amortiguado el peso de su cuerpo.

Esos dolores seguían, no mejoraban… ya al cabo del tiempo comenzaron los dolores en las rodillas. El tratamiento que nos daban en ese momento seguía siendo el mismo: antiinflamatorios y analgésicos, pero lo preocupante era que no mejoraba nada.

Conforme mi hija iba creciendo, los dolores lo hacían también, uniéndose otros síntomas: el no poder dormir, no poder subir escaleras, contracturas, no poder llevar la mochila porque el peso le ocasionaba contracturas y dolor, pasar horas sentada para intentar superar el dolor…. Hasta que llegó un momento en que ya no asistió al colegio ni volvió a salir a jugar con sus amigos. En cierto momento, también tuvo que vivir la terrible situación de que un profesor se burlase de ella diciendo que no quería trabajar… En fin…

Eso es lo que estaba padeciendo mi hija, mientras por otro lado las diferentes respuestas médicas que recibíamos eran:

  • Análisis de sangre normal. Todo está en orden.
  • Es por el cambio de estación…
  • Es un simple tirón, analgésicos y reposo…
  • Puede ser reuma…
  • Puede ser que tenga gripe…
  • Ecografías y Tacs, todo normal…
  • Tome Ibuprofeno cada 4 horas…

Al ver que los síntomas no remitían y que ella se encontraba cada vez peor, volvimos una vez más al hospital y, como por nuestra parte, intentábamos buscar soluciones desesperadamente, le comentamos al médico si nuestra hija podría estar sufriendo de Fibromialgia. En Internet habíamos ido consultando e informándonos sobre los síntomas, y vimos que coincidían…

Decidieron ingresarla, y el pediatra nos dijo que efectivamente se trataba de Fibromialgia Juvenil. Nos mandaron a casa a base de aspirinas y analgésicos, pero no mejoraba su estado de salud.

Seguimos buscando otras opciones, pues la medicina general estaba ya recetando antidepresivos, relajantes y pastillas para dormir a mi hija.

Y en nuestro afán por conseguir ayudarla, fuimos a parar con un par de libros que hablaban de la fatiga crónica y de cómo se podía mejorar la calidad de vida de los pacientes que la sufren. Aquí vimos una luz.

Este nuevo conocimiento significó un gran cambio en nuestra vida, pues tuvimos que readaptar nuestros patrones, sobre todos alimenticios.

Al final de la segunda semana de haber instaurado los cambios, Marta dejó de pedir pastillas para dormir, los analgésicos se redujeron y nuestra hija volvía sentirse con ganas de hacer cosas como leer y hablar.

También, con este nuevo método al que hemos llamado REVIVE, las contracturas estaban desapareciendo y nuestra hija pudo volver al colegio.

A partir de aquí, siguiendo el método, Marta ha llegado a mejorar muchísimo. Tiene su propia vida, de hecho, en breve me hará Abuela por segunda vez, y ha logrado realizar todas las cosas que siempre ha deseado.

Con todo este relato quiero decirte que si eres un paciente diagnosticado de Fibromialgia o crees que puedas tenerla, puedes aprovechar el mismo proceso que aplicamos a mi hija para reducir sus síntomas.

Durante todos estos años, me he dedicado a acompañar a miles de personas a superar los síntomas que presenta una enfermedad de este tipo, y ver cómo la vida de estas personas se transformaba, como sucedió con la vida de mi hija, me impulsa a seguir adelante, y a invitarte a dar un paso hacia la acción.

La Fibromialgia no se cura. Esto todos los sabemos. Pero SÍ puedes reducir sus síntomas para volver a vivir una Vida Libre de Dolor.

 

 

 

 

 

Creadora del Método Revive

Durante 6 meses, te acompaño a mejorar tu calidad de vida, reduciendo el Dolor Crónico y otros síntomas de la Fibromialgia, con mi Método Revive.

MI FORMACIÓN

  • Nutricionista por la Escuela Censana de Barcelona
  • Auxiliar de Clínica formada en Cruz Roja
  • Actualmente cursando estudios de Nutrición Ortomolecular en el Plaskett International College.

TESTIMONIOS

Luisa Reinoso

Hace dos años encontré a Maribel y gracias a ella pude curarme. Al inicio no fue fácil porque es duro cambiar los hábitos de alimentación; tuve una recaída, pero después vi la luz, empecé a mejorar... hasta que en un año más o menos de seguir el tratamiento me curé. Gracias Maribel , sabes que agradezco tu ayuda..

Isabel

Los síntomas de colon irritable han desaparecido, el cansancio poco a poco lo voy superando. Ahora ya los espacios de tiempo en los que estoy activa son mayores. Con el dolor aún estamos trabajando, pero la valoración en un periodo de tiempo tan corto es muy positiva. Por iniciativa propia he querido dejar este testimonio con la única finalidad de ayudar a las persona que en la misma situación crean que no hay salida, SÍ LA HAY . Gracias Maribel por tu ayuda y apoyo, sé que lo conseguiremos. Un abrazo.

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