Porqué aparecen las enfermedades reumáticas y cómo se pueden tratar solo con la alimentación.

La Espondilitis Anquilosante o Anquilopoyética (EA) es una enfermedad reumática que causa inflamación de las articulaciones de la columna vertebral y de las sacroilíacas. Se manifiesta con dolor lumbar, o, en su forma mas grave, afectación en toda la columna y las articulaciones periféricas, ocasionando gran dolor, y en las articulaciones, rigidez vertebral, pérdida de movilidad y deformidad articular progresiva. En ocasiones puede acompañarse de otros síntomas, como inflamación en los ojos o en las válvulas del corazón.

La Espondilitis anquilosante pertenece a un grupo de enfermedades que afectan al raquis, llamadas Espondiloartropatías. En este grupo, además de la EA se incluyen el Síndrome de Reiter, algunas formas de Artropatía Psoriásica y la Artropatía asociada a la Enfermedad Inflamatoria Intestinal.

La Espondilitis se diagnostica por sus síntomas, sobre todo por la descripción del paciente de los dolores y otra sintomatología, al igual que en otras enfermedades reumáticas. Con frecuencia se retrasa el diagnóstico porque se atribuyen los síntomas de la enfermedad a otros procesos mas comunes, como lumbalgia o ciática, que afectan a la región lumbar.

El dolor al estar acostado en la cama y la pérdida de movilidad en la región lumbar, son síntomas precoces y comunes de la Espondilitis. Aunque la mayoría de los casos, los síntomas comienzan en las zonas lumbar y sacroilíaca, suelen verse afectados también la parte cervical y dorsal de la columna. La artritis también puede afectar hombros, caderas y la parte del pie, sobre todo el dedo gordo y los talones.

Algunos pacientes tienen inflamación ocular y, en los casos mas graves, puede observarse afectación de las válvulas cardíacas. En ocasiones, la espondilitis anquilosante puede preceder al desarrollo de una enfermedad inflamatoria intestinal y algunos pacientes presentan fiebre elevada, fatiga, pérdida de peso y anemia, no en todos los casos.

Es muy importante conocer los síntomas de la enfermedad, pero más importante conocer el porqué puede aparecer la enfermedad.

Como ya hemos comentado en otras ocasiones las enfermedades denominadas reumáticas crónicas tienen su inicio por:

  •  La acidificación del medio interno por el consumo de productos cárnicos y lácteos
  • Las deficiencias de nutrientes
  • Las alergias alimenticias
  • El daño intestinal
  • El cambio de la flora
  • El aumento de la permeabilidad intestinal

Nuestra terapia para el tratamiento de la artritis basa su éxito en considerar de forma integral todos estos cambios del modo de vida y de dieta en el tratamiento.

La artritis reumatoidea es mucho más común en los países dónde se come mucha carne y productos lácteos trigo y azúcar como los Estados Unidos, Canadá, Europa Occidental, Australia, y Nueva Zelanda. En los sitios donde la dieta se basa principalmente en granos, verduras y frutas, la artritis reumatoidea, la espondilitis anquilosante, la artritis psoriásica, fibromialgia y el lupus son muy raros y leves.

Esta diferencia no se explica por causas genéticas. Cuando las personas emigran de Asia y África a los países modernos y adoptan esa nueva forma de comer la artritis se hace frecuente y severa en estos inmigrantes y su descendencia.

bolleria-industrialLas carnes, los cereales refinados como el pan y el arroz blanco , las pastas, el azúcar , aceites comerciales y las margarinas, son causantes indirectos del desequilibrio que da lugar a este trastorno. Estos aceites poliinsaturados se convierten en ácido araquidónico (que está también el presente en la carne), que produce la prostaglandina inflamatoria PGE2 y evita la formación de la beneficiosa PGE1.

La ingestión de carnes y carbohidratos no integrales acidifica los tejidos internos ayudando a la proliferación de estas enfermedades, en concreto alimenta las Cándidas que es la enfermedad prevalente en las enfermedades reumáticas y el inicio del trastorno en casi todos los afectados, aunque normalmente es ignorado por el propio especialista.

Las plantas de la familia de las solanáceas como las patatas , los tomates, la berenjena y el pimentón con frecuencia tienen un efecto negativo sobre la artritis. En un estudio con 5.000 artríticos que evitaron estos alimentos, más del 70% tuvieron una mejoría gradual durante los 7 años del experimento.

El café es un gran favorecedor de los dolores artríticos, solo evitando su consumo se nota la mejoría de los síntomas de la Espondilitis Anquilosante.

La observación de los pacientes con Artritis reumatoide nos ayuda a entender la enfermedad y como debemos tratarla sobre todo a nivel nutricional.

 Distintos factores afectan la aparición de la enfermedad:

  • Alergias alimentarias
  • Intolerancias alimentarias
  • Cándidiasis
  • Ingesta de productos lácteos, azúcar, trigo, aveces la fruta, carne, solanáceas, gluten, café.
  • La permeabilidad intestinal

Cuando se toma analgésicos como aspirina, antibióticos, antidepresivos, la pared intestinal se hace más permeable permitiendo la entrada de alimentos semi-digeridos dañinos. Lo mismo ocurre cuando se ingieren frutas ácidas o dulces. Las comidas alcalinas como verduras mejoran este proceso.

Al pasar al torrente sanguíneo estos tóxicos inflaman los tejidos en el lugar donde son acumulados provocando contracturas y mucho dolor.

Las deficiencias de nutrientes.

La desnutrición también es parte del deterioro del medio interno que favorece la modificación de la amiba. Un estudio en Alabama informó que casi el 75% de los pacientes de Espondilitis o enfermedades reumáticas tienen signos de desnutrición. Se encontró deficiencia en los siguientes nutrientes :

  • el boro
  • el selenio
  • el  zinc
  • la nicotinamida
  • el ácido fólico
  • el ácido del pantoténico
  • la vitamina C
  • la vitamina E
  • la vitamina B12
  • la cisteína.

Esta última  es un aminoácido azufrado importante en la formación del tejido conjuntivo, la piel, las uñas y el pelo.

Los niveles de selenio están disminuidos en la artritis reumatoidea. Cuanto más bajo el selenio en la sangre más larga la duración de la enfermedad y más severos serán los síntomas.

Otro mineral que tiene una especial importancia en esto es el boro. Esto puede ser porque el boro baja la excreción urinaria de calcio y magnesio y aumenta el nivel sanguíneo  de las hormonas sexuales, sobre todo en las mujeres post-menopáusicas. El boro está en las frutas y verduras frescas o puede proporcionarse como bórax o ácido bórico.  Los pacientes que han usado el boro para la artritis, parecen no desarrollar luego osteoporosis.

Para prevenir y controlar la enfermedad debemos realizar un cambio en nuestra actual dieta.

Eliminar totalmente:

  1. Lácteos
  2. Azúcar
  3. Trigo
  4. Gluten
  5. Patatas, berenjenas y pimientos.
  6. Café

Incluir en el menú diario los siguientes alimentos:

  • Leches vegetales en desayunos y meriendas.
  • Cereales integrales sin gluten mijo, amaranto, quinoa, arroz
  • Azúcares naturales sin abusar como melaza de arroz o siropes.
  • Legumbres.
  • Carnes blancas
  • Pescados
  • Huevos 2 a la semana
  • Verduras sobre todo crudiferas, col, coliflor, brócoli
  • Cúrcuma
  • Achicoria como sustituto natural del café

En niños afectados por enfermedades reumáticas debemos adaptar el menú a sus necesidades como niños, preparando en casa panes, galletas, comidas adecuadas a su edad, para que sientan los beneficios de la dieta sin sentir ningún trauma por el cambio de alimentación.

En mi libro “Recupera la salud con la alimentación” refiero  una alimentación adecuada a estos pequeños.

Si las personas en general fuéramos consientes de la importancia que tiene una correcta nutrición en la prevención y tratamiento de todas las enfermedades, los hospitales no estarían saturados de enfermos.

Tienes en tus manos el poder de cambiar esto y sobre todo el poder de llevar una vida plena y feliz junto a tu familia.

Que el alimento sea tú mejor medicina.